


Si bien es cierto que, en el caso de la Biblia se dan muchos pasajes, sobre todo en el Nuevo Testamento, y en las mismas palabras de Cristo elementos al respecto, de las características de los tiempos finales; Estas deben saber tomarse e interpretarse a la luz del contexto histórico inmediato y remoto. Me preocupa la ligereza con la cual lo extraordinario del texto bíblico, se usa como excusa para justificar los sucesos de deterioro en el mundo, y que no son más que el resultado de la desviación y alejamiento del ser humano de la relación con su creador. Es decir, una cosa es ver anticipadamenete un suceso y otra es decir o creer que ella sucede porque se vio con anterioridad. Lo que Cristo vio que ocurriría al final de los tiempos, no afirma que El quería que ocurriera; Que El lo habló no significa que el lo decretó. Estas cosas no son su deseo. Así que decir que la gripe porcina ocurre, porque Cristo habló sobre las pestes al final de los tiempos, es un exabrupto.