sábado, 16 de enero de 2010

FRENTE A LA CRISIS

“ NINGÚN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA ". 
Impactante conferencia de uno de los  sobrevivientes de los Andes.
Los consejos de Fernando Parrado, sobreviviente de los Andes 
“Lo importante viene después del trabajo”
Conmovió a 2.500 ejecutivos en Expo Management con una recomendación:
”apoyarse en la familia”.

¿Qué conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2.500 ejecutivos y empresarios, muchos con sus mujeres e hijos, y hablar durante una hora y media sin que nadie pierda detalle del tema?
     Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió hace algunos meses más que eso: Conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida.
     Fue durante la jornada de cierre de Expo Management 2008.
Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañado por vídeos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes.
     En la primera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas, los momentos que lo marcaron de aquella odisea a 4.000 metros de altura en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana.

¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?, se preguntó. Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes, dijo.  Y arrojó un primer disparador.
“En la vida el factor suerte es fundamental"

     Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos, de la fila 9 hacia atrás no quedó nada.  Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo.  De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño.
     Así, los menos golpeados empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno.  Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando
le preguntábamos qué pasaba porque no llegaba el rescate.
Decidimos aguantar. Pero días después el líder se desmoronó.
La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate.
¿Cómo hubieran reaccionado ustedes?
El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo.

Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura de -14 grados sin agua ni comida a esperar quién muere primero.
Se hace un silencio estremecedor de la primera a la última fila.
Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa.
Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre.
Por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones. En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos: ¿Qué estás pensando? Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos. Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción.  Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana. Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos.

     Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial.
Hubo planificación, estrategia, desarrollo.  Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo, hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando,nos debilitaba, se nos acababa la comida.
Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa.
Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados.  Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar. Entonces sobrevino el momento más inesperado.  Pero 'Esta no es la historia
que vine a contar', avisó.
Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre ni su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre con una nueva pareja. ¿Crisis? ¿De qué crisis me hablan? ¿Estrés? ¿Qué estrés?
     Estrés es estar muerto a 6000 metros de altura sin agua ni comida', enfatizó.  Recordó un diálogo fundamental que tuvo con su padre, que le dijo:  Mira para adelante, anda tras esa chica que te gustaba, ten una vida, trabaja.

     Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado, de no compartir tantas festividades con tu hermana, no darme el tiempo de platicar con ellas mis vivencias, no decirles cuanto las amaba, Y cerró, determinado:
*'Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: **la familia.
     Mi vida cambio, pero lo mas valioso que perdí fue ese hogar que ya no existía al regresar. No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.
Una interminable ovación lo despidió de pie .…..”

Fernando Parrado.

Tengo una fe inquebrantable en mis piernas, en las piernas de Roberto, que me acompañó. Salimos de allí un poquito más espirituales pero menos católicos


"NINGUN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA"
*Si TU tienes un cálido hogar, piensa que, al igual que Yo, eres una persona con Suerte !!!  Te tocó de la fila 9 hacia adelante, y créeme, que la mayoría viaja de la 9 para atrás.

!LO PRIMERO, ES DIOS Y LUEGO LA FAMILIA QUE ÉL TE REGALÓ PARA QUE LA CUIDES, AMES Y LA VALORES EN VIDA.

Gratitud a Nelda Castellano. Aglow Vzla.

11 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

Oí una entrevista radial a Parrado...Impresienante. Vale la pena oir una conferencia con él
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La primera responsabilidad del ministro es la familia, lo dice la palabra

sacri dijo...

Que duro debio ser la experiencia en los andes, he visto la pelicula varias veces y en verdad que fue duro ver como pasaban los dias y nadie iva a rescatarles y como gracias a sus amigos muertos sobrevivieron...
En verdad ahi que cuidar de la familia que Dios te pone, y pasar tiempo con ella...
Jesucristo dio su vida por toda la humanidad...que importante es para Dios la familia y las personas.
Bendiciones y saludos para ti, buen 2010.

Diego dijo...

la persistencia, el trabajo en equipo es lo que permitio su sobrevivencia.

que estes muy, pero muy bien

Au revoir & Adio

Isa dijo...

Gracias por el abrazo de año nuevo y espero estimado hermano que siga compartiendo con todos los que venimos a este blog, estas maravillosas experiencias como esta del sobreviviente de los Andes.
"Ningún exito en la vida, justifica el fracaso en la familia." Vaya que sí es cierto.
Un saludo fraterno.

GerardoA dijo...

Estimado amigo infinito "LA FAMILIA" es responsabilidad de todos, todos somos parte y hacemos vida en ella. Un abrazo Kadosh

Amada Sacri que honor tener de nuevo por aqui. Gracias por tu aporte y comentarios. Besos Kadosh

Amigo Diego, gracias por tu visita y comentario a la entrada. En lo sucesivo te visitaré. Un abrazo, Kadosh.

Amada Isa, Gratitud por tu visita tan esperada y especial en el Blog. Visitas como la tuya nos animan seguir adelante. Besos Kadosh.

Azul... dijo...

El hoy es un regalo, por eso se llama PRESENTE...
No se de quién es la frase, pero yo trato de aplicarla en cada paso que doy. Por eso abrazo, beso, digo "te quiero", agradezco los gestos y la Vida que me da la posibilidad de crecer cada instante...

Gracias, Gerardo, por este hermosísimo y aleccionador post, y por estar siempre presente :)

Un beso enormísimo!

Zuliana Maracucha dijo...

Saludos Gerardo que bello mensaje diria que un exito parcial en la vida especifico en el area laboral, social no puede ser un exito completo si ha sido alcanzado a despecho de la familia la virtud o Dios, gracias por permitirnos tener estas lecturas que aportan tanto a nuestro interior
Leyla

Isa dijo...

Hermano Gerardo, ¿podria proporcionarme la fecha de sus cumpleaños? Es para la celebración en el manantial porque perdí la libreta en donde estaba apuntados.
Saludos.

ABEL ADAN dijo...

La Fe y el Amor son los protagonistas frente a la crisis.

Gerardo, que Dios te bendiga grandemente.

Saludos desde Colombia.

chabela dijo...

Gracias por esta publicación.
Muchas veces la vida me encontró sentada en el asiento N*9 pero un poco desplazado hacia atrás.
En cada oportunidad la Mano de El me colocó en el lugar correcto en el momento indicado.
Qué será lo que llaman suerte?
Muy interesante tu blog, te estaré siguiendo.
Cariños.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga/o, gracias por compartir; ahora solo les diré, gracias, luego, cuando mi cuerpo salga de esa tragedia y se acomode, volveré al punto de partida. Tengo un problema, vivo los acontecimientos que me rodean en propia carne.
Un abrazo muy fuerte, que les infunda el valor que necesitan.
Jecego-